La chiquilla de caramelo camina sabiendo lo que provoca.
Lo que pasa cuando anda coqueta, endulzando el viento.
La chiquilla de caramelo se da cuenta de lo que causa, en todas las bocas.
Y todo el que la conoce la quiere invitar.
Pasarle la lengua, sentir el dulzor,
que tiene escondido ahí entre sus piernas.
Pero a la chiquilla de caramelo no le gusta cualquiera,
elige confiada y se sienta, con las ganas cruzadas.
Espera a que le digan te quiero (caramelo).
Y escoge al que sabe, al que le gustan los postres,
al que no anda apurado.
Y da besos dulces, glaseados de nácar,
aguindados fragantes.
La chiquilla de caramelo se pone tacones sentidos,
sonríe encantada y se acuesta en sábanas
con pliegues submarinos.
Y le sacan la ropa,
le cuentan historias, le huelen el pelo,
la llenan de besos.
La chiquilla de caramelo abre las piernas,
suspira en silencio,
se muerde los labios y fulgura
en secreto.
30 de julio de 2009
2 de junio de 2009
Píntate la boca y baila.
Píntate la boca y baila, porque me gustas cuando bailas. Píntate la boca y sal a pasear, porque me gustas cuando andas por ahí. Píntate la boca y háblame, porque me gustas cuando me hablas. Píntate la boca y mírame. Quédate ahí, baila conmigo y levántame hasta el pensamiento.
Y mírame.
Y sonríeme.
Muérdete el labio, porque me gusta tu boca. Tócate el pelo y cuéntame algo nuevo. Píntate la boca y dame un beso, porque me gustan tus besos. Píntate la boca y búscame. Y sueña conmigo, un sueño efervescente, de esos que nos gustan a los dos. Háblame despacio y dime que estoy loca por fijarme en ti, porque me gusta cuando me dices lo que piensas. Róbame un beso y cántame tu canción favorita. Píntate la boca y duérmete a mi lado. Suspira en mi oído y muévete como tú sabes, como tú quieres. Porque me gustas así. Háblame de la vida y cuéntame algo nuevo. Cómprate un vestido y sácatelo por mí. Llora en mis brazos y hazlo porque quieres. Rompe mi blusa, porque me gusta verte hacerlo. Píntate la boca y quiéreme a mí.
Y mírame.
Y sonríeme.
Muérdete el labio, porque me gusta tu boca. Tócate el pelo y cuéntame algo nuevo. Píntate la boca y dame un beso, porque me gustan tus besos. Píntate la boca y búscame. Y sueña conmigo, un sueño efervescente, de esos que nos gustan a los dos. Háblame despacio y dime que estoy loca por fijarme en ti, porque me gusta cuando me dices lo que piensas. Róbame un beso y cántame tu canción favorita. Píntate la boca y duérmete a mi lado. Suspira en mi oído y muévete como tú sabes, como tú quieres. Porque me gustas así. Háblame de la vida y cuéntame algo nuevo. Cómprate un vestido y sácatelo por mí. Llora en mis brazos y hazlo porque quieres. Rompe mi blusa, porque me gusta verte hacerlo. Píntate la boca y quiéreme a mí.
27 de abril de 2006
Sin herir
Nosotros, casi perfectos
Tú, casi indefenso
Yo, casi inocente
Todo, casi imperfecto, casi perfecto,
Lo nuestro.
Brillantes,
Las maravillas de los seres,
Se buscaban, sin mirar.
Se amaban, sin forzar.
Se besaban, sin tocar
Se hablaban, sin herir.
Pero herían, sin decirlo,
Herían.
Y sus ojos lloraban por dentro
Y se secaban por fuera.
Y se quebraban los cuerpos,
Por dentro.
Y las manos apretadas se soltaban,
Y abrazaban
Y amaban,
Pero sin amar.
Tú, casi indefenso
Yo, casi inocente
Todo, casi imperfecto, casi perfecto,
Lo nuestro.
Brillantes,
Las maravillas de los seres,
Se buscaban, sin mirar.
Se amaban, sin forzar.
Se besaban, sin tocar
Se hablaban, sin herir.
Pero herían, sin decirlo,
Herían.
Y sus ojos lloraban por dentro
Y se secaban por fuera.
Y se quebraban los cuerpos,
Por dentro.
Y las manos apretadas se soltaban,
Y abrazaban
Y amaban,
Pero sin amar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)